Cuando entra ruido del exterior, es frecuente pensar únicamente en cambiar el vidrio. Sin embargo, el comportamiento acústico depende de varios elementos que trabajan juntos.
1. La composición del vidrio
El grosor, la combinación de hojas y la cámara se eligen según el tipo de ruido y las dimensiones. No todas las composiciones responden igual, por lo que conviene definirlas para el caso concreto.
2. El cierre de la ventana
Una hoja que no comprime correctamente las juntas o unos herrajes desajustados pueden dejar pasar aire y ruido. El tipo de apertura y el estado del cierre tienen un papel importante.
3. Cajones de persiana y encuentros
El ruido puede entrar por el cajón de persiana, los laterales o el encuentro entre marco y obra. Revisar estos puntos evita mejorar una parte y mantener otra vía de entrada.
4. La instalación
La ventana debe quedar apoyada, sellada y rematada de forma coherente. Una buena solución de producto pierde eficacia si quedan huecos o discontinuidades alrededor.
Antes de decidir, identifica de dónde viene el ruido, en qué momentos es más intenso y qué ventanas están más expuestas. Esa información ayuda a preparar una propuesta más adecuada.
Un diagnóstico completo evita cambios parciales
Perfilería, vidrio, juntas, herrajes, persianas y montaje deben revisarse como un conjunto. En RR Aluminio y PVC podemos valorar el espacio y preparar una solución adaptada.
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Cuéntanos el proyecto y prepararemos una orientación adaptada.